Crea versiones WebP de fotografías JPEG para un sitio web o aplicación que admita ese formato. Convierte localmente, revisa el tamaño y el aspecto del resultado y conserva los originales JPEG. El cambio de formato solo es útil si el destino admite la salida.
Comprueba todo el proceso en el destino
No compruebes solo si un navegador puede mostrar WebP. El editor de contenido, la biblioteca multimedia, el formulario de carga y cualquier exportación posterior también deben admitirlo. Prueba una imagen convertida en todo ese proceso antes de convertir una colección grande. Una descarga correcta aquí no garantiza que otro servicio acepte el archivo.
Ejemplo: comparar una fotografía para un anuncio
Tienes un JPEG de 1600 por 1200 de una mesa de madera para un anuncio. Crea una copia WebP y compara el tamaño real con el original. Examina la veta de la madera, los bordes de la mesa y cualquier etiqueta visible en la fotografía. Después, mírala al tamaño reducido de la tarjeta del anuncio.
Preguntas frecuentes
¿WebP siempre será más pequeño que JPG?
No. Compara los resultados reales. El contenido de origen, la compresión existente y la codificación de salida influyen en el tamaño. Un JPEG que ya sea pequeño puede beneficiarse poco de otra conversión.
¿Mejora el posicionamiento en buscadores?
Cambiar únicamente el formato de una imagen no determina su posición en los buscadores. Usa un tamaño y una calidad adecuados para la página y evalúa la experiencia completa tras publicarla.
¿Se suben mis fotos?
No se suben datos de archivos de imagen para convertirlos. El procesamiento se realiza localmente en tu navegador y las descargas son copias nuevas. Guarda la salida antes de salir de la página.